http://www.mysteryplanet.com.ar/site/wp-content/uploads/2013/11/craneo-francia.jpg

La deformación craneal

Los mexicas

La práctica cultural de deformar el cráneo con propósitos religiosos, ornamentales o como signos de diferenciación social, se encontraba muy extendida en nuestro territorio americano durante la época prehispánica. A ella fueron afectos los mayas, los huastecos, los mixtecos, las poblaciones alrededor del Golfo de México, de las Antillas, las Bahamas, la costa sur de América del norte y la zona Andina.

Los mexicas, grupo asentado en el islote del Lago de Texcoco, empleaban la técnica de la cuna para llevar a cabo la deformación craneal. Correspondía a las parteras iniciarla y a las madres proseguirla. López de Gomara (1511-1566) cronista de la conquista española, en su Historia General de las Indias, nos relata que

las parteras hacen que las creaturas no tengan colodrillo, y las madres las tienen echadas en cunas de tal suerte que no les crezca, porque precian sin él. (Tomo II, p 308).

Los aztecas empleaban dos técnicas para la deformación craneal: la tubular y la anular. La primera se efectuaba a base de compresiones antero-posteriores en la cabeza de los recién nacidos. Para ello, se colocaban tablas en los huesos frontal y occipital; o bien, como dice Gomara, se aprovechaba la cuna del nene. Con este método se conseguían dos tipos de deformación:

1. La tabular erecta y la tabular oblicua. La primera comprimía el hueso frontal y el occipital en su parte superior, afectando la región lambdica y produciendo, a su vez, dos variedades: con afectación sólo del frontal (forma tabular erecta plano-frontal), o con afectación sólo del occipital (forma tabular erecta plano-lambdica). La segunda variedad, la oblicua, deformaba el hueso frontal y la parte inferior del occipital, en la región iníaca.

2. La anular, que se lograba por medio de amarrar bandas alrededor del cráneo del niñito.

Los mayas antiguos

Según afirman los antropólogos versados en el tema, los mayas deformaban su cabeza como un rasgo de distinción y de belleza. El pueblo, según se dice, lo practicaba para llevar más fácilmente la carga con el mecapal en la frente (?). Durante el Período Clásico (320-987), tal práctica estuvo muy ligada a linajes felinos, y con ella se trataba de felinizar el rostro, a la manera de los jaguares. Cuando la criatura contaba con algunos días de nacida, se la colocaba en la cuna y se le comprimía la cabeza entre dos tablillas que tenían una concavidad en su centro. Una se colocaba en la frente y la otra en la región occipital. Esto daba por resultado un cráneo tabular oblicuo.

Diego de Landa, el famoso cronista franciscano, atestigua en su obra Relación de las cosas del Yucatán:

Que las indias criaban a sus hijitos en toda la aspereza y desnudez del mundo, porque a los cuatro o cinco días de nacida la criatura poníanla tendidita en un lecho pequeño, hecho de varillas, y allí boca abajo, le ponían entre dos tablillas la cabeza: la una en el colodrillo y la otra en la frente entre las cuales se la apretaban tan reciamente y la tenían allí padeciendo hasta que acabados algunos días les quedaba la cabeza llana y enmoldada como la usaban todos ellos.

Por su parte, Cristóbal Colón, nos informa en su Historia del descubrimiento de la América Septentrional que:

Estos indios aunque no muy altos, eran de una estatura regular y proporcionada; tenían la cabeza aplastada, porque desde niños sus madres se la ponían muy apretada entre las manos ó entre dos planchas de madera como en una prensa; de donde provenía que doblado el cráneo, y criándose más espeso con este artificio, se volvía el casco tan duro que los españoles hicieron pedazos más de una vez sus espadas; queriendo descargar el golpe de tajo sobre la cabeza de estos infelices. Esta mala conformidad de la cabeza y frente les agradaba mucho; y si se junta a eso, que tenían las narices muy abiertas (…) todo este conjunto de facciones contribuía mucho a este aire salvaje, y feroz que se observaba en aquellos pueblos.

La deformación craneana maya perduró hasta principios del siglo XX entre algunas comunidades campesinas aisladas, como atributo de belleza y como forma de facilitar los diferentes adornos de la cabeza que solían utilizar las personas de la nobleza maya

 

Leave a Comment