http://4.bp.blogspot.com/_5YXw5TwnFrQ/Sa8oT-dXhKI/AAAAAAAACRI/Fe-9upllkpE/s320/Vitola+rey+1.jpeg

La estupenda Vitola y el inolvidable enano Tun Tun

  Yo misma fui quien me lo escogí, (Se refiere a su mote de Vitola) tomando como base unos puros cubanos llamados así. Eran unas vitolas muy sabrosas que costaban más que los otros puros.

Vitola. Fanny Kauffman, cuyo apodo fue Vitola, inició su recorrido en este mundo el 11 de abril de 1924 en la ciudad de Toronto, en Canadá. Sus padres la llevaron a La Habana desde muy pequeña, a los diez meses de nacida. Ya mayorcita estudió canto y declamación, pues quería ser cantante de ópera. En una entrevista que apareció en el periódico El Universal el 22 de enero de 2007, la cómica afirmó que: …porque a los ocho años de edad me atrajo la artisteada, además de que mi gran ilusión era llegar a ser cantante de ópera. Es más, me inicié cantando opereta, pero por muy poco tiempo, ya que por mi delgadez y mi cara, la gente se reía de mí, no por no saber cantar, sino por mis gesticulaciones que provocaban la carcajada.

Pasados veintiún años de su nacimiento dejó Cuba para trasladarse a la Ciudad de México, donde empezó su carrera cantando en el Teatro Arbeu, famoso teatro construido por el empresario guatemalteco Francisco Arbeu, para luego participar en el cine filmando la cinta titulada Se acabaron las mujeres, la cual fuera dirigida por Ramón Peón, un hombre polifacético, entre otras cosas guionista y director de cine, nacido en la ciudad de la Habana.

Este fue el inicio fílmico de Vitola al lado de muchos actores, entre ellos el famoso Tin Tan, con quien filmó muchas películas, entre ellas El rey del Barrio, que la uniría al enano Tun Tun. En cierta ocasión Tin Tan se apareció de incognito en el Teatro Arbeu para verla actuar. Cuando terminó se actuación, Tin Tan la había contratado para realizar su primera película. Años después Vitola diría: ¡Ah, cómo recuerdo aquel momento en que me propusieron trabajar en el Rey del barrio! Fue la primera película que Tin Tan y yo hicimos juntos. ¡y pensar que se volvió un clásico del cine mexicano!

Esta estupenda cómica, bastante desperdiciada por el cine mexicano, se casó con Humberto Elizondo, con el que tuvo un hijo al que pusieron por nombre el mismo que el del padre, y que con el tiempo devino actor de cine y telenovelas. Al respectó Vitola dijo en una ocasión: No me pregunten si soy cubana o canadiense, soy mexicana. Humberto Elizondo Alardine, diplomático mexicano, padre de mi hijo del mismo nombre, me hizo mexicana al año de estar yo aquí, cuando decidió proponerme matrimonio y casarse conmigo. Pero primero me metió al “bote”, usó sus influencias políticas. Cuando Fanny enviudó, se volvió a casar con Alex King, un ventrílocuo, con el que tuvo tres hijos más.

Vitola se hizo famosa no solamente en México, sino en toda América Latina y en los Estados Unidos. Participó en varios programas de la incipiente televisión mexicana de los años sesenta, pero nunca dejó de actuar cara a cara al público, llevando al cabo representaciones en muchos teatros de la capital y de los estados. Hizo muchas jiras con representaciones cómicas, entre las que destacan Beisbol Cómico, en cuyo elenco se encontraban las de Trosky, Chabelo, Resortes y Chelelo, y su propio hijo Humberto quien fungía como narrador.

Después de una gran carrera llena de éxitos, Vitola decidió retirarse de la farándula a la edad de setenta y dos años, pues se sentía cansada y notaba que las personas ya no se reían de sus actuaciones tanto como antes. Murió a la edad de ochenta y cuatro años, en la Ciudad de México, por lo avanzado de su edad, después de haber filmado treinta y nueve películas en que la podemos admirar y disfrutar.

Tuntun. El famoso cómico José René Ruiz Martínez nació en Tampico, Tamaulipas, el 22 de noviembre de 1932, el día de Santa Cecilia. Su infancia fue triste, pues su padre nunca lo envió a la escuela debido a que Tun Tun nació enano, y su progenitor sentía vergüenza de este hecho y pensaba que los niños se burlarían de él. Sin embargo, su madre decidió enseñarle a leer y a escribir para que no quedara sin educación. Poco después, a insistencia de doña María del Carmen, Tun Tun pudo, al fin, acudir a la escuela.

José René siempre quiso ser actor, y luchó por lograrlo; así trabajó en varias carpas, y en el año de 1949 tomó parte en la película El Rey del Barrio, donde apareció como encargado de un billar, junto al famosísimo Germán Valdés, Tin Tan, y la cómica canadiense-mexicana “Vitola”, cuyo nombre no artístico fue Fanny Kauffman. En esa magnífica cinta participaron Joaquín García “Borolas”, Oscar Pulido y Ramón Valdés, todos ellos grandes y conocidos cómicos de la época de oro del cine mexicano. A partir de esa película, nació una profunda amistad entre Tun Tun y Tin Tan que duró mucho tiempo y que la muerte de Germán interrumpió.

Muchas fueron las películas en que trabajó Tun Tun con Tin Tan; entre ellas podemos recordar El Violetero, El Vizconde de Montecristo, y Simbad el mareado, en donde todos admiraron su estupenda manera de bailar los danzones y los mambos. En total actuó en cuarenta y ocho películas, no todas ellas buenas, pues algunas pertenecen al llamado cine de “ficheras”, cuya calidad deja mucho que desear.

La carrera artística de José René lo llevó a presentarse en Broadway, calle de Nueva York destacada por sus diecinueve teatros en los que se presentan, mayormente obras musicales y óperas. Asimismo, participó en el programa de televisión de Ed Sullivan, en su  llamado The Ed Sullivan Show, que pasaba los domingos a las ocho de la noche. Después de actuar en Norteamérica, Tun Tun realizó jiras por Suramérica con gran éxito.

José René se casó con una bailarina llamada Rocío Gentz. Su vida de casado fue un soberano desastre, por las terribles infidelidades que cometió su esposa. Después de algún tiempo el matrimonio se derrumbó y Tun Tun perdió toda su fortuna que pasó a manos de su mujer, y quedó en la miseria. Ante tanta desgracia entró a vivir a la Casa del Actor, para pasar ahí sus últimos años de vida. Su muerte acaeció el 16 de octubre de 1993, en la Ciudad de México.

 

 

 

 

Leave a Comment